jueves, 25 de agosto de 2011

Edificio FORUM


En el año de 1991 se iniciaron los trabajos en el edificio proyectado por los arquitectos Salomón Gorshtein, Elías Fasja y José Fábregas con frente a la calle de Andrés Bello N° 10, entre Campos Elíseos y Paseo de la Reforma. (Proyecto: Gorshtein/Fasja Arquitectos, S.A. con ejecución a cargo de la “Constructora K, S.A.”, 1991-1992)



El terreno de peculiar geometría y colindante con Chapultepec, en una calle que se trazó sobre los terrenos que originalmente pertenecieron al Rancho Polanco, albergó hasta 1986 una casa de características modernas; arriba, una foto aérea de 1945 en que aparece marcado el terreno y abajo en una vista oblicua de la Compañía Mexicana de Aerofoto del mismo año, aparecen como referencia el Obelisco sobre Julio Verne y Campos Elíseos así como las calles de Alejandro Dumas, Tennyson y Eugenio Sué.








El edificio de 25 niveles, cinco sótanos, 100 metros de altura y que se inauguró en 1992, es una construcción con juguetón remate “postmoderno” que no pasa inadvertida. Frente del Auditorio Nacional y con vistas hacia Paseo de la Reforma, se localiza FORUM, concebido como un edificio-objeto, revestido de granito rojo y gris, acero porcelanizado en verde, cristal espejo templado, brillos de acero y toques de color rojo, rematado con una gran pirámide que culmina en una tradicional y traviesa veleta abanderada…
¡Es evidente que en el diseño los arquitectos imaginaron una lúdica y suntuosa experiencia por lo que optaron por un estilo donde se conjuntaran recuperaciones historicistas en acumulaciones un tanto indiscriminadas, todo con la finalidad de seducir o halagar tanto al morador como al transeúnte!





Arriba, la perspectiva de acceso desde Andrés Bello y a la izquierda la portada principal.



En 1993, Raquel Tibol escribió: “Siguiendo experiencias previas de algunos arquitectos que han marcado pautas en el postmodernismo, el grupo de hacedores del Forum mexicano pensó en un complemento de representación figurativa para el lobby de acceso, resuelto en granito natural en piso y muros, y madera en los plafones Para atacar una representación figurativa que en su eclecticismo se combinara con la arquitectura postmoderna, sin contradecirla ni restarle comunicación, invitaron a un artista muy ligado al arte-objeto en gran formato: Noé Katz (nacido en la ciudad de México en 1953), pintor, diseñador, ilustrador, dado a experimentar con materiales, espacios, y que había dado pruebas convincentes de querer romper con clasificaciones ortodoxas.”



Casi como curiosidad, transcribo lo que en 1993 expresó Raquel Tibol como parte de su artículo en “Obras”, titulado: DOS MURALES EN EL EDIFICIO FORUM

Plantado en medio del lujoso vestíbulo de acceso a las oficinas, Noé Katz vio que había mucho granito, mucha madera y se convenció que un complemento adecuado sería el metal; entonces decidió que los murales, que se situarían a izquierda y derecha del tránsito habitual, fijados a la pared y a nivel del piso, los pintaría en placas metálicas preparadas con anticorrosivos y gresso para recibir óleo. Los colores elegidos son de baja intensidad: celeste, azul, ocre, blanco, algo de rojo, algo de negro.

Uno se titula “El poder del deseo” y mide 373 x 220 x 060 metros
El rapto de la ilusión es el otro, con las siguientes medidas: 450 x 280 x 020 metros.

Las composiciones pictóricas de Noé Katz son originales, agradables y atractivas para quien llega al lobby del Forum “Quise que el mural llevara relieves para darle más movimiento”, me explica “En El rapto me incliné por relacionar mi trabajo con la ciudad, donde diariamente durante toda mi vida vi grandes cantidades de gente, edificios, vehículos, máscaras, mezcla de culturas; pensé que en la ciudad cuadrada yo llegaba a ver a la gente con las cabezas cuadradas En la ciudad los espacios, las vivencias, hasta la forma de entender la vida, todo está cuadriculado. Pero aunque la gente vive apretada y en grandes cantidades, vuela, discute, se ilusionan La ilusión la representé con forma de una sirena, una sirena asediada por la multitud que busca raptarla”
Sobre los colores de baja intensidad Noé Katz explica: “La idea de pintar el mural en tonos grises fue para darle mayor dramatismo al concepto de lo urbano; las grandes ciudades siempre parecen grises”
El poder del deseo fue construido como una gran banca… En ella se encuentran sentados personajes con computadoras en la cabeza; son las criaturas del mundo electrónico “Mucha gente —dice Katz— me ha preguntado si esos personajes se mueven, y yo les explico que sí, que ahí todo se mueve” Para pifiarse de la electrónica Katz puso un gallito que cacarea para despertar a la dormida computadora; no falta en la composición la deidad griega que sigue alimentando a la cultura occidental. En primer plano un personaje vestido de negro, con un alto sombrero negro, mira pasar a quienes vienen a sumergirse en la computación, en el fax, en las señales y los aparatos del progreso, sin poder quizás acceder al deseo.




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